Publicidad

¿Sabes cuánto necesitarás para tu jubilación?

Durante los años de bonanza económica precedentes al estallido de la crisis la acumulación de planes de pensiones contratados casi de manera exclusiva por la desgravación, o, como productos paralelos de contratación obligatoria junto a productos de financiación, no hacía sino responder a una realidad imperante en la que la preocupación por los ingresos de la jubilación no era ni de lejos una de las principales cuestiones financieras que rondara la cabeza de la mayoría. La llegada de la crisis y todos estos años de recesión económica en los que nos hemos visto envueltos han generado sin ninguna duda una visión mucho más realista del futuro, y en el caso concreto del sistema de pensiones, un convencimiento amplio de la necesidad de buscar complementos a las futuras pensiones de jubilación.

Sin embargo, nuestro país presenta una contradicción abrumadora, mientras que por un lado una gran mayoría no cree en absoluto que el sistema de pensiones a corto plazo garantice unas prestaciones por jubilación lo suficientemente competitivas como para mantener la calidad de vida en el paso del periodo activo al periodo de jubilación, prácticamente la misma gran mayoría, sino más, muestran desconocimiento casi total en relación a cuestiones como los productos orientados al ahorro para la jubilación, basta recordar que a comienzos de este año un estudio ponía de relieve que prácticamente el 75% de los poseedores de planes de pensiones en nuestro país desconocía los aspectos más básicos de sus productos.

Cúanto hay que ahorrar para la jubilación
Cúanto hay que ahorrar para la jubilación

Aprende todo lo necesario sobre planes de pensiones en nuestra Guía del Inversor en Planes de Pensiones

La necesidad del ahorro para la jubilación

Hoy en día prácticamente nadie discutirá la necesidad de ahorrar para la jubilación. El meollo de la cuestión en este caso está en los modelos de ahorro, y en el caso concreto de los planes de pensiones en su utilidad más allá de los aspectos fiscales, y, en las posibles combinaciones que como producto pueden llegar a generarse.

Determinada esta necesidad básica de ahorro para la jubilación existen tres preguntas fundamentales;

  • ¿Qué instrumentos de ahorro utilizar?
  • ¿Cuándo comenzar a ahorrar?
  • ¿Cuánto es necesario ahorrar?

Realmente las tres primeras preguntas se relacionan de manera directa y los resultados de cada respuesta comprometen a las demás ya que dependiendo de los modelos de ahorro podemos determinar en mayor o menor medida cuánto necesitamos ahorrar pero si no cruzamos ambos datos difícilmente podremos calcular cuánto es necesario ahorrar.

En el apartado de los instrumentos de ahorro, y con muchas probabilidades de una futura (no excesivamente lejana) revisión del modelo actual de los planes de pensiones, realmente la amplitud de productos es notable. En este caso resulta muy viable la combinación de diferentes instrumentos que permitan configurar realmente una cartera de ahorro potente y bien encaminada. Desde los propios planes de pensiones hasta los productos de ahorro y vida pasando por supuesto por los propios fondos de inversión entre otros, lo que no falta desde luego es gama en la que buscar las mejores opciones para nuestro bolsillo.

Por tanto, quedaría la pregunta clave relacionada con la cantidad necesaria para el ahorro, una pregunta que como veremos va directamente relacionada no sólo con los productos si no, casi con más importancia, con el comienzo del ahorro.

Calcular el ahorro para la jubilación
Calcular el ahorro para la jubilación

¿Cuánto necesitamos ahorrar para la jubilación?

Lógicamente una persona que comienza sus aportaciones entre los 20 y los 30 años no va a tener que destinar el mismo nivel de ingresos que otra que comienza el ahorro a partir de los 40 años, donde si quiere obtener un rendimiento interesante deberá aportar en mayor medida.

En este apartado vamos a escuchar de todo, desde quienes nos aconsejan apostar por cantidades fijas (150.000 euros) como quienes apuestan por una cantidad que se corresponda con 20 veces tu salario neto anual…a lo que sumar las desviaciones de la estimación del IPC…

Todo puede ser valido, sin embargo un modelo sencillo de calculo que podemos realizar rápidamente y que nos da una visión clara de los números es este:

¿Cuánto dinero necesitas para la jubilación?

  • Multiplicar por 12(meses) el gasto que supone mantener nuestro nivel de vida. Ejemplo: 12×1200€=14.400€. Esto supondría la cantidad de dinero neto necesaria anual.
  • Calcular la cantidad que recibiremos por parte de la seguridad social en concepto de pensión. Ejemplo: 800€ x 12=9.600€
  • Restar la pensión pública al gasto estimado anual: 14.400€-9.600€=4.800€
  • Multiplicar la cifra resultante por la cantidad de años de vida restantes estimados: 4.800×20 años=96.000€
  • En este ejemplo, el ahorro necesario ascendería a 96.000€

Se trata lógicamente de una fórmula muy simple que no tiene en cuenta cuestiones como el aumento anual de los precios o la inflación, pero, puede ser una referencia valiosa que nos ayude a orientar realmente la cantidad de dinero que debemos destinar para garantizarnos un complemento adecuado y de este modo poder mantener nuestra calidad de vida durante la jubilación.

¿Un instrumento de ahorro o más?

También esta respuesta depende mucho de factores como la edad a la que se comienza a ahorrar. En cualquier caso, la evolución de productos como los planes de pensiones, que permiten ir traspasando sin coste de de uno a otro el modelo de inversión, y por tanto evolucionando a la par que nuestro perfil de ahorrador evoluciona con el transcurrir de los años, permite la posibilidad de combinación con instrumentos de ahorro que aporten la liquidez necesaria en caso de imprevisto que los planes y productos similares no permiten, no olvidemos que estos productos serán rescatables únicamente bajo algunos supuestos excepcionales o a su vencimiento, es decir en el momento de la jubilación.

Esto significaría que a lo largo del tiempo parece una buena idea combinar productos de ahorro a largo plazo con aportaciones sistemáticas con otros productos de ahorro a corto o medio plazo con posibilidad de mayores niveles de liquidez, lo cual generaría un entorno de ahorro más elástico.

imagenes Tax Credit flickr creative commons

Publicidad