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¿Cómo funcionan los planes de pensiones para las personas con discapacidad?

Las personas con discapacidad pueden realizar aportaciones anuales a sus planes de pensiones de hasta 24.250 euros frente a los 8.000 del resto de partícipes.

¿Cuentan las personas con discapacidad con algún tipo de tratamiento diferenciado si contratan un plan de pensiones? Pues sí, efectivamente, existe en la normativa de la Seguridad Social un régimen especial para los planes para el retiro constituidos a favor de partícipes que puedan atestiguar algún tipo de discapacidad.

Más desempleados entre las personas con discapacidad

A pesar de que las personas con discapacidad no tienen las mismas oportunidades de acceso al mercado laboral -las cifras de paro respecto a colectivo son sensiblemente peores que las del resto- ni tampoco cuentan precisamente con facilidades en otros temas relacionados con la economía, muchos de estos ciudadanos acumulan ahorros y dinero de cara a la jubilación.Las pensiones en la declaración de la renta
Esa previsión se traduce en la búsqueda de seguridad y estabilidad a través de las pensiones, aunque, como es lógico, la crisis no ha ayudado en ese sentido.

Grados de minusvalía física o sensorial

En primer lugar, cabe precisar que, según la Agencia Tributaria, se entiende por personas con discapacidad a las siguientes:

  1. Las afectadas por una discapacidad psíquica igual o superior al 33%.
  2. Las afectadas por una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65%.
  3. Personas que tengan una incapacidad declarada judicialmente con independencia de su grado.

Aportaciones a planes de personas con discapacidad

En cuanto a las aportaciones, los límites establecidos serán conjuntos para todos los sistemas de previsión social constituidos a favor de personas con discapacidad, pudiendo hacerse por parte de:

  • El propio partícipe con discapacidad, que reducen la base imponible general en la declaración de la renta del contribuyente que realiza la aportación.

Personas con relación de parentesco con el discapacitado en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, así como el cónyuge o quienes le tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento; siempre que la persona con discapacidad sea designada beneficiaria de manera única e irrevocable para cualquier contingencia, salvo la de muerte del discapacitado, en cuyo caso podrá generar prestaciones de viudedad u orfandad a favor de los aportantes. Estas aportaciones reducen la base imponible en la declaración de la persona que las realiza.diferencias entre planes de pensiones y fondos de pensionesEn este sentido, cabe destacar que las aportaciones que no hubieran podido reducirse por insuficiencia de base podrán reducirse en los cinco ejercicios siguientes, siempre que así se hubiera solicitado en las respectivas declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Límites en las aportaciones

En todos los supuestos de discapacidad, el límite financiero para las aportaciones realizadas por el partícipe con discapacidad se amplía hasta 24.250 euros anuales frente a los 8.000 para el resto de personas. Eso sí, es condición necesaria que el partícipe discapacitado se adhiera expresamente al régimen especial (por sí mismo o a través de su representante, preferentemente por escrito u otro medio del que quede constancia), según recuerdan desde el Instituto Aviva.

Aportaciones de familiares

Adicionalmente, se prevé la posibilidad de que personas ligadas al partícipe por una relación de parentesco o tutoría realicen aportaciones a dicho plan de pensiones. Estas aportaciones tienen como límite financiero individual 10.000 euros al año, que computará de forma independiente al establecido a las aportaciones a sus propios planes de pensiones.planesEl límite conjunto anual a todas las aportaciones realizadas a este tipo de planes es de 24.250 euros. El régimen especial para personas con discapacidad prevé especialidades en relación con las contingencias cubiertas, supuestos excepcionales de liquidez y la forma de las prestaciones.

Tratamiento fiscal para las aportaciones a favor de personas con discapacidad

A las personas con discapacidad que realicen aportaciones no se les exige la obtención de rendimientos del trabajo o de actividades económicas. Las personas con una relación de parentesco o tutoría aplican la reducción de forma independiente a la derivada de las aportaciones realizadas a sus propios planes de pensiones.

Al tratarse de un límite conjunto, si la suma de ambos tipos de aportaciones excediera de 24.250 euros, se aplicaría en primer lugar la reducción el propio partícipe y, si hubiera margen, a continuación, las de aquellas personas que hubieran realizado aportaciones a su favor.

Tributación de las prestaciones percibidas por una persona con discapacidad

Si el partícipe con discapacidad percibe la prestación en forma de renta, la misma estará exenta hasta un máximo anual de tres veces el importe del indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM) fijado anualmente en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

Si la prestación la percibe en forma de capital y corresponde con aportaciones realizadas antes de 2007, el porcentaje de reducción aplicable es del 50%, en los mismos términos que los previstos en el régimen general.

 

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